Cara a cara con el volcán submarino de El Hierro

Una nueva expedición a la zona muestra que el mismo volcán que fue tan destructivo hace 4 años suministra ahora los nutrientes necesarios para la vida.

A 500 metros de profundidad, frente a las costas de El Hierro, el foco de un pequeño submarino ilumina el volcán que surgió bajo el agua hace más de 4 años. A bordo del vehículo, la investigadora canaria Magdalena Santana es la primera persona que tiene la oportunidad de observarlo de cerca con sus propios ojos, desde que emergiera en 2011.

En octubre de aquel año, después de que miles de temblores fueran detectados en la zona en unos pocos días, se produjo finalmente la erupción del volcán frente a la localidad de La Restinga, que tuvo que ser evacuada varias veces. El océano se tiñó de verde debido al azufre de las emanaciones, y aparecieron flotando en la superficie grandes rocas humeantes, a las que se bautizó como restingolitas.

Era la primera vez que se producía una erupción volcánica en España desde 1971, y también una gran oportunidad para estudiar un evento como el nacimiento de un volcán submarino incluso desde antes de que se produzca. 

Desde entonces se han ido recopilando datos de todo tipo, se han recogido muestras con robots submarinos, se han tomado imágenes y se ha cartografiado el fondo marino de la zona. Más de 20 campañas en las que se han registrado unos 40 parámetros oceanográficos y que han generado una larga serie de datos de gran interés científico. 

El volcán estuvo expulsando lava durante 5 meses, y a continuación pasó a una fase de desgasificación en la que se encuentra en este momento, y en la que no expulsa lava, pero sí calor y gases.

 

Nuevos descubrimientos en 2016

La reciente expedición submarina, llevada a cabo en febrero y que ha puesto a los científicos por primera vez cara a cara con el volcán, ha permitido observar cómo se produce la salida de gases y confirmar algunas de las averiguaciones que los investigadores habían hecho en este tiempo.

Los expertos han realizado varias inmersiones y han constatado cómo la fauna y la flora de la zona, que quedaron reducidas a la mínima expresión al producirse la erupción, se están recuperando ahora a gran velocidad.

El mismo volcán que en un primer momento provocó la destrucción de gran parte del ecosistema del Mar de las Calmas, en esta segunda fase, cuando han desparecido ciertos agentes tóxicos, está suministrando los nutrientes necesarios para que se regenere la vida.

Las investigaciones que se están llevando a cabo no solo permiten conocer lo que está pasando en El Hierro, sino que ayudará a conocer un poco mejor el vulcanismo oceánico, algo bastante importante si se tiene en cuenta que el 80% de la actividad volcánica de la Tierra se produce bajo el agua.

Etiquetas: naturalezavolcanes

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