Alan Leshner: "No se puede censurar la ciencia en nombre de la seguridad" PDF Imprimir E-mail

Alan Leshner es uno de los hombres de ciencia más influyentes del mundo. Este profesor de Psicología, especializado en las bases del comportamiento, fue director de los Institutos Nacionales de Salud Mental y de Abuso de Drogas en EE UU. Actualmente dirige la prestigiosa revista Science. entrev-300.gif Alan Leshner fue profesor universitario y ocupó cargos en la adminis tración estadounidense antes de dedicar se de lleno a la divulgación científica. Desde 2001 dirige la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) y es editor de la prestigiosa revista Science, que hace unos meses fue víctima de un fraude por parte del investigador coreano Hwang Woo-Suk, un científico tramposo que en 2004 y 2005 publicó falsos estudios sobre células madre de embriones humanos clonados.

–¿Cómo descubrieron que Hwang les había engañado?
Después de tener los primeros indicios de una posible trampa, el redactor jefe de Science, Donald Kennedy, inició una investigación y un inter cambio de cartas con el profesor Hwang. Pronto quedó claro, como demostró la Universidad de Seúl, que todo el trabajo de clonación de embriones humanos y la extracción de células madre que había publicado su equipo en nuestra revista era un completo fraude.

–¿Cómo se puede engañar a una revista como Science?
Porque Hwang organizó una mentira muy sofisticada. El sistema de revisión de artículos y verificación científica de una revista como la nuestra es el más fiable que existe, pero no es infalible. Si un investigador de prestigio como Hwang se inventa resultados y presenta fotos falsas no hay forma de descubrirlo. No podemos tener una webcam en cada laboratorio, ni hacer de policías de todos los científicos del mundo. Lo ideal es verificar los experimentos de todos los trabajos que se publican, pero a veces es imposible.

-Este caso es una mera anécdota o un síntoma de que algo falla en la ciencia?
Es un accidente. Science publica 800 artículos científicos de primera fila al año y en todo el mundo aparecen 400.000 artículos anuales, y sólo se dan 4 o 5 casos de fraude. La sociedad debe confiar en la ciencia, al final siempre se descubre la verdad.

-¿Caso Hwang aparte, es posible clonar embriones humanos?
La clonación de un ser humano completo espero que no se consiga nunca. Lo que Hwang se inventó fue que había conseguido una técnica más eficaz para hacer clonación terapéu tica, o sea, para clonar embrio nes que puedan usarse para extraer células madre destinadas a tratamientos médicos. Esto es técnicamente posible y creo que se logrará en los próximos tres años.

-¿Y el empleo de células madre extraídas directamente del paciente para curar enfermedades?
Eso será más difícil; tendremos que esperar por lo menos 10 años.

-¿El caso Hwang perjudicará el futuro de la investigación con células madre?
Comparto la preocupación de muchos científicos sobre la posible influencia del caso en este campo trascendental para la salud, pero espero que se convierta en una desgraciada anécdota y que los políticos no se opongan a la investigación ni recorten la financiación.

-¿Y ha afectado a la credibilidad de la revista Science?
Puede perjudicar a la ciencia en general, no sólo a nuestra revista, pero creo que se impondrá la razón. De momento no hemos notado ningún cambio. Recibimos 12.000 artículos anuales de científicos interesados en publicar en Science y por ahora el ritmo se mantiene.

-¿Que harán para evitar que se repita un engaño similar?
Hemos aumentado los contro les y ampliado los equipos de exper tos que revisan los artículos y controlan la veracidad de las fotografías, y exigiremos que cada investigador que firme un artículo para Science detalle al máximo su responsabilidad en el trabajo.

-Mientras Science publicaba dos logros falsos de Hwang, su competidora inglesa Nature sacaba un artículo veraz del mismo autor sobre la primera clona ción de un perro. ¿Es Nature mejor que Science o fue puro azar?
Nature es una revista muy buena, como la nuestra. Creo que nadie es tan arrogante como para decir que no se equivoca nunca.

–¿Cree que la ciencia está perdiendo prestigio social?
Hace 10 años, el 61% de la población europea consideraba que la ciencia aporta más beneficios que problemas; ahora los defensores de la ciencia son sólo el 52%. Tenemos que mejorar el diálogo entre ciencia y sociedad. Antes los científicos practicaban un monólogo; ahora habrá que desarrollar un diálogo real. La gente debe saber lo que hacen los científicos y su opinión tiene que ser considerada.

-¿En EE UU hay más entendimiento entre sociedad y ciencia?
El 70% de la población defiende la ciencia –un 20% más que en Europa–, pero la cifra es engañosa porque en EE UU la gente no tiene una idea clara de lo que es ciencia. Por ejemplo, el 60% de norteamericanos cree en la percepción extrasensorial, el 41% considera que la astrología tiene una base científica y el 47% no cree que la especie humana proceda de otras especies.

–¿Cómo es posible que en el país que lidera la investigación científica se discuta la evolución?
La insistencia de los evangelistas fundamentalistas en negar la evolución de las especies y recuperar el creacionismo a través del denominado diseño inteligente es un problema para el país. Hay 30 estados norteamericanos donde se cuestiona la evolución. Dedico casi el 30% de mi tiempo a tratar de poner en su sitio a estos grupos que amenazan la integridad de la ciencia. Pese a que son minoritarios, su empeño en reintroducir la religión en las escuelas perjudica seriamente la educación de nuestra sociedad. Por suerte, muchos responsables religiosos, incluido el Papa, coinciden en que las creencias religiosas no deben enfrentarse a la ciencia. Son temas diferentes. Cada uno puede tener su fe sin necesidad de cuestionar las evidencias científicas. Por otra parte, los científicos no tienen por qué decir nada respecto a las creencias religiosas.

–En España tenemos una nueva ley antitabaco. ¿Usted, que fue responsable de la política de salud y drogas en EE UU, cree que ganare mos la batalla al tabaquismo con leyes prohibicio nistas?
Las restricciones legales ayudan a reducir el tabaquismo y a vivir de forma más saludable, no sólo a los fumadores, que ya fuman menos que hace unos años, sino también a los fumadores pasivos, que ahora viven en un ambiente más limpio. Pero no se puede prohibir del todo el tabaco. Una cosa es facili tar instrumentos para abando narlo y otra intentar supri mirlo a la fuerza. En EE UU la Ley Seca sólo logró reducir levemente el consumo de alcohol y provocó graves problemas sociales. No hace falta que le recuerde las historias de gangsters.

–¿Todas las adicciones son iguales?
No, pero desde el punto de vista de la depen den cia dejar el ta ba co es tan difícil como dejar la heroína. Sólo entre el 3% y el 7% de las personas que intentan dejar de fumar tienen éxito a la primera, aunque con esfuerzo y ayuda médica bastantes más lo acaban logrando. Para los heroinómanos, a la dificultad de dejar el hábito se suman los proble mas físicos que causa la droga; muchos mueren antes de poder dejarla. En todo caso, cada individuo reacciona de forma distinta ante las drogas, pero hay algunos predispuestos a las adicciones; por eso probarlas es un riesgo que nadie debería asumir.

–¿Qué debe hacer la sociedad ante las drogas de diseño?
Educación. El abuso de drogas en la juventud es un problema muy complejo que debemos afrontar desde todos los ángulos. No sólo persiguiendo policialmente la producción y la venta sino también facilitando a los jóvenes una información seria y adaptada a sus necesidades, sin caer en paternalismos ni estereotipos de personas adultas.

–¿Qué campo de la ciencia liderará en los próximos años la mejora de la calidad de vida?
Creo que la biomedicina, la informática y la nanotecnología nos permitirán dar un gran salto hacia delante. Hace 10 años ni sospechábamos lo que estamos haciendo ahora en internet o en medicina.

-Cómo es posible que el gobierno Bush siga oponiéndose al protocolo de Kyoto y a la investigación sobre el cambio climático?

Hasta hace muy poco el gobierno norteamericano cuestionaba que el ser humano tuviera que ver con el cambio climático. Este año Bush ha reconocido por primera vez que la acción del hombre es la causa principal del calentamiento de la atmósfera. Sigue sin reconocer la necesidad del protocolo de Kyoto, pero es un paso adelante.

–¿El miedo al terrorismo está afectando al trabajo de los científicos en EE UU?
Todos estamos de acuerdo en que hay que luchar contra el terrorismo y sabemos que algunos logros científicos pueden ser usados por los terroristas. El problema es que uno de los fundamentos de la ciencia es, precisamente, la libertad de investigación y el libre acceso a los resultados. En nombre de la seguridad no se puede censurar la ciencia. Hay que buscar el justo equilibrio entre ambas.

 

Y además…

 

Joaquim Elcacho

 

Muy Interesante